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RETIRO DE ADVIENTO
Hoy ha estado más cerca de nosotros la Navidad vivida en esperanza
¡Qué difícil nos resulta hablar de la esperanza, a quienes ya se sienten satisfechos! ¿Qué le queda al ser humano cuando le arrebatan la esperanza?. Hoy nos hemos acercado al rostro de Dios hecho Navidad.
Esta tarde (por el domingo 3 de diciembre) y durante aproximadamente tres horas, un buen grupo de cristianos, más de un centenar nos hemos reunido en la casa de ejercicios de San Pablo, para tratar de prepararnos para el adviento, el tiempo que nos lleva a la Navidad. Porque sobre todo no nos sentimos satisfechos, necesitamos del Dios que viene y se acerca a nuestra vida. ¡Queremos esperanza para nuestra vida!
Ha sido una experiencia de comunión y fraternidad en la que hemos sentido el calor y la vida de la experiencia de Dios. Ha crecido en cada uno de nosotros el sabor y el color de la esperanza que se traduce en nuestro compromiso como cristianos. Un sacerdote diocesano, D. Mario Ramos Vacas nos ha ayudado a darnos cuenta como el adviento proclama:
- Que el Hijo del Hombre llega a nosotros a través de cualquier ser humano : no es necesario dirigir la vista hacia las nubes. El Mesías está entre nosotros y en nosotros se muestra y actúa. No miremos al otro con desconfianza, con recelo, porque tal vez en él o ella, se manifiesta y actúa el Hijo del hombre.
- Que no vaya a ser que de tanto esperar lo espectacular, nos perdamos la verdadera venida de Dios: tal vez los mejores advientos nos lleguen silenciosamente, sin espectacularidad; después de una impaciente y nerviosa espera. Y cuando llegan, todo en nosotros se estremece y transforma.
- El adviento está en la mirada que todo lo contempla desde la perspectiva del Dios que viene. Nuestro Dios está cerca de nosotros. Se preocupa de nosotros. Quien tiene oídos, oye; quien tiene ojos, ve. Lo pequeño y lo grande, lo insignificante y lo importante, son espacios en donde nuestro Dios se manifiesta y actúa.
Los cristianos no hemos de renunciar a nuestras grandes utopías. Son las utopías que tienen que ver con millones de seres humanos. El adviento tiene sentido para los hombres, para todos aquellos que nos preguntamos por el sentido de la vida. Y ¡claro que necesitamos que se proclame y celebre lo que ocurrirá como desenlace de esta historia! No estamos en manos de gente insolidaria, en manos de un mundo sin justicia. Quien está en el fondo de todo es el Hijo del Hombre, el Mediador entre Dios y los hombres, nuestro Señor Jesús. Él viene a restablecer la justicia, a compadecerse de los más necesitados, a ser el fundamento de una nueva sociedad.
El Adviento del Hijo del Hombre tiene mucho que ver con la Navidad del Niño Dios. ¡Esa será la primera aparición del Hijo del Hombre! ¡Puer natus est nobis! La salvación tiene rostro de Niño. La Navidad no es una simple celebración comercial, no es una fiesta de luces. Es la celebración del Adviento realizado, de los sueños posibles. Y esta tarde, hemos soñado, hemos vivido que la Navidad de este año, sí que va a venir cargada de esperanza reconfortante para nuestros corazones.
Antero Pascual Rodríguez
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Retiro organizado por el Arciprestazgo de Dos Hermanas conjuntamente con todas las parroquias de nuestra ciudad, en la casa de ejercicios espirituales "San Pablo". |
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